Sobre la realidad construída, la realidad distorsionada. reflexiones postelectorales.

      Sobre la realidad contruida, la realidad distorsionada. reflexiones postelectorales es un artículo del profesor de la Universidad del País Vasco José Luis DE LA MATA publicado el 21 de noviembre de 1989 en EGIN. Se recoge aquí por su clarificadora explicación del mecanismo de falsificación ideológica de la realidad vasca por los medios de comunicación de masas. El doctor José Luis de la Mata, nacido en Madrid en 1938, es hijo de padre y familia bizcaíno y comunista, lo que determinará toda su infancia desde el exilio interior, la persecución y la clandestinidad. Toda su vida ha militado en organizaciones de izquierda revolucionaria, contribuyendo a la creación de las Plataformas Anticapitalistas y la O.I.C. (Organización de Izquierda Comunista). Fué Catedrático de Historia de la Psicología y de Teoría de la Comunicación, en la Universidad Complutense de Madrid, de donde solicitó el cese para transladarse a la Facultad de Psicología de la Universidad del País vasco, en la que es responsable como Profesor Titular de Teoría de la Comunicación y otras materias. Fué miembro de la Mesa Nacional de Gestoras por la Amnistia de Euskal Herria, por su contribución a la denuncia, seguimiento y/o tratamiento de los afectados por torturas. Ha colaborado en diversas revistas críticas como Triunfo, Negaciones, Cárabo, Punto y Hora de Euskal Herria. Colabora habitualmente en Egin y en Egin Irratia escribió un articulo semanal, durante los dos primeros años de funcionamiento de la emisora. Sus últimos trabajos son "Sobre el sujeto silencioso" (Arteleku, 1995, bilingue), Colectivo "La psicología del sayon" (1996), "El suicidio y los jóvenes vascos" (Extensión Universitaria 1997)... Es fundador y co-director de IZARGAIN, un colectivo de investigación e intervención

      1. Ideología y realidad.- En Sociología de la Comunicación es frecuente hablar de "construcción de la realidad" como efecto de los medios de comunicación de masas: bien porque un medio destaca, a partir de una noticia, un acontecimiento dándole una significación que, en sí mismo no posee, bien porque genera una falsa realidad a partir de su propio discurso propagandístico o ideológico. Esa construcción que puede hacer el medio naturalmente puede igualmente ser realizada por el político, el tecnócrata y, en general, todo aquel que se encuentra en una situación de poder.

      2. La realidad del poder.- Esto que afirmo sé que es una banalidad, porque todo el mundo lo sabe. Y, mucho mejor, entre nosotros. Estamos, en Euskal Herria, acostumbrados a mucha realidad que no tiene nombre y a mucho nombre que no tiene realidad. Términos retóricos que valen, porque tiene fuerza el poder que los sostiene. Y, al contrario, realidades de a machamartillo que son continuamente despreciadas porque su palabra es dicha fuera del poder, cuando no contra el poder. Y es que aquí todavía vale lo que el conejito decía a Alicia en el País de las Maravillas: "No importa lo que las palabras signifiquen, porque, en definitiva, el único problema es el de quién manda aquí".

      3. La realidad votada.- Con el resultado de las elecciones del 29-O nos encontramos ante una construcción de la realidad tan imaginaria como la que indico. Todos dicen que han ganado: pierden, pero ganan. ¿Cómo puede ser esto posible?. Supuestamente, perderían izquierdas, ganarían conservadores; supuestamente, izquierdas tendrían mayoría, con lo que conservadores serían oposición; supuestamente, ganarían españolistas y perderían nacionalistas; supuestamente, crecería el sentimiento nacionalista, pero el españolismo experimentaría una mayor cohesión, etc, etc. Todo supuestamente. Y quizás no haya ni que plantearse el por qué: en nuestro país, en Euskal herria, la democracia neoliberal ha encontrado la panacea que le permite construir su realidad sin que los partidos tengan que explicar ni sus corrimientos sociopolíticos ni sus conversiones ideológicas. Basta con encontrar la bicha, el enemigo común, la bestia negra que justifique su agrupamiento y su distinción exclusivamente administrativista.

      4. La unión santa y el enemigo.- ¿Por qué ganan todos?. Supuestamente, porque pierde HB. Y ésta se convierte en la razón de su triunfo. Pero ¿es ésta una realidad que adquiere nombre o es la construcción de la realidad que determina el poder del Estado y los mass media a su alcance?

        Si analizamos los resultados, nos encontramos con que para el trienio 1986/1989 PSOE pierde 65.616 votos, PNV pierde 55.841, CDS pierde 23.190, PP/UPN se estabiliza con una mínima pérdida así como EE, y HB pierde 14.900 votos. El porcentaje de pérdida es de 5 puntos para PSOE, 5 de pérdida para PNV y 0,9 décimas para HB. Pero nos dicen que pierde HB. La noticia pretende crear el hecho.

      5. Las derrotas del poder.- Si, por el contrario, lo que contabilizamos es la renta del poder y entonces calculamos los datos del septenio 1982/1989, fase de implantación/estabilización del PSOE en el poder, los datos son: pérdida de 141.494 votos y 5 puntos abajo para el PSOE; pérdida de 141.887 y 5 puntos abajo para PNV; ganancia de 6.221 y pasar del 13,80% al 17,26% de HB;; PP/UPN pierde 19.750 votos aunque sube de 14,11% a 15,57%.

      6. Las victorias pírricas.- Pues a pesar de que los datos son éstos, se sigue diciendo que pierde HB, que pierde la izquierda abertzale. Ese Bloque que yo propongo llamar español/españolizante, con disposición de todos los recursos del poder, según la propia teoría del comendador Arzallus, parece que anda más dispuesto en inventar el nombre de la realidad que en descubrir la realidad que hay detrás de los nombres.

      7. Operativo social nunca fue obrero socialista.- ¿Qué conclusiones ofrecen estas elecciones? Parece evidente un desclasamiento/reclasamiento del PSOE en su estructuración político-social. Una mayor incidencia sobre zonas rurales, con tradición profunda caciquil; un rechazo en las zonas industriales más activas; el apoyo sobre sectores de pobreza extrema (véase la partida de escaños para el PSOE desde Andalucía-Extremadura); capas medias funcionariales y de servicios y clases pasivas (hay que analizar la incidencia de barrios madrileños y catalanes o valencianos, barrios "viejos" poblacionalmente hablando).

      8. La quiebra político-ética de los principios.- Pero, además, una desvertebración política, ideológica, sociocultural ha mostrado la totalidad de la campaña. Si el trienio 1986-1989 muestra, en el gobierno, esa desvertebración ideológico-política, con alianzas, con políticas absolutamente represivas en materia de nacionalidades, derechos ciudadanos, derechos humanos, economía, solidaridad social, etc, la campaña ha expresado más cínicamente la tendencia. La renuncia real de las formaciones nacionalistas al derecho de autodeterminación en favor de una cantada política de Estado o europea, la pérdida del debate en profundidad sobre el marco constitucional e institucional, sobre libertades, incluso sobre el sentido real de las competencias que les atribuyen sus Estatutos de administración subsidiaria, muestran una democracia formal, inestable, con escasas posibilidades de madurez.

      9. Lo que no quisieron abordar.- Tres rasgos en la campaña en Euskal Herria son claves, a mi manera de ver: Negociación/presos-refugiados; Autovía y el sentido mismo de la campaña. En los tres temas se juega y se ha jugado a imponer una visión de la realidad vasca: el 1º, distorsionado con el pseudoproblema de la violencia; el 2º, expresando el rechazo frontal que esta democracia española/españolizante tiene a la participación popular y el 3º, la campaña no sólo de exclusión o de bloque de enfrentamiento frontal contra toda forma de expresión popular-abertzale, sino lo que podemos esperar de una situación que no se zanje con el reconocimiento pleno de nuestros derechos.

      10. Tu exclusión es lo que te ofrecemos por participar.- Es decir (y comenzando por lo último), el Bloque español/españolizante nos amenaza de exclusión. Nos exige integrarnos; pero se juntan para desalojar a nuestros alcaldes; se niegan a un debate si estamos presentes; dejan vacía una sesión si nosotros nos atrevemos a acudir. Esto lo hacen hoy que representamos tanto como la oposición de PP, más que IU a escala estatal. Imaginad qué puede ocurrir el día que nos entregáramos sin concesiones. Y a esto tendrían que responder: la violencia de su emplazamiento...digamos "democrático".

      11. El navarrismo contagioso o la institución como vacío entre poder y sociedad civil.- Respecto a lo 2º, la posición de Ardanza/Urralburu en un famoso Telediario de TV2 fue ejemplar. Nadie hubiera podido distinguir a Ardanza en su lenguaje, en sus conceptos, en su manera de presentar "Euskadi/Navarra", de como lo haría un prohombre de UPN. Urralburu no tenía mucho que decir: le bastaba con el portavoz vascongado. Y éste, precisamente, con la precisión burocrática que le corresponde, no cesaba de afirmar tanto la importancia de la autovía para la comunicación de "las dos comunidades2 como el carácter institucional, precisamente institucional del acuerdo. Todos, en las instituciones, salvo HB, están fervorosamente de acuerdo. Otra cosa es aceptar la participación popular.

      12. Democracia nunca puede ser delegación y vacío participativo popular.- Est es el 2º rasgo destacable: luchar contra HB, contra el derecho de autodeterminación, contra un Estatuto Nacional de Autonomía es también luchar por una democracia de la delegación, no participativa, un estatalismo que vacía la sociedad de movimientos dinámicos propios. Que arranca el sentido del protagonismo social para cederlo a tecnócratas y castas profesionalizadas de administración.

      13. La distorsión como el debate que no tuvo lugar.- Y viniendo al punto 1º, distorsionar la campaña o construir una realidad donde las palabras encubren los acontecimientos y las noticias provocan el hecho, la violencia se ha convertido en el gran instrumento de prestidigitación de la campaña. Qué representa en un nacionalismo la dejación de los principios esenciales sobre autodeterminación, lengua, educación, economía, hacienda. Qué significan determinadas alianzas entre fuerzas políticas que se supone enfrentadas en temas centrales. Qué puede ofrecer de modelo de sociedad, defensa de derechos humanos, salud, cultura, equipamiento de los pueblos...queda escondido tras las tinieblas del manto amplio de la palabra mágica de violencia. Toda violencia es legítima contra la violencia. Todo pasado se justifica con la pertenencia al Bloque. Y esto hace que las opciones más conservadoras, inmovilistas, menos críticas, hayan vuelto a dejar que la inercia de una realidad anunciada haya de convertirse en la realidad inerte, institucionalizada del boletín oficial o la sopa boba. Prisioneros políticos vascos y refugiados seguirán, entretanto, aguardando que los no-violentos quieran políticamente sentarse a hablar de ellos. Y de la autodeterminación de Euskal Herria.

      Jose Luis DE LA MATA

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